lunes, 7 de enero de 2013

Rooms of Wonder



"Through February 2: “Rooms of Wonder: From Wunderkammer to Museum, 1599-1899.” The exhibition will run through February 2, 2013.  A "Wunderkammer" is a room of wondrous things, a chamber containing objects that are noteworthy for their beauty, or their rarity, or their curious nature, or their artistic, scholarly, or monetary value. They originated as private collections in the 16th century, and proliferated throughout the 17th and 18th centuries, but began to decline when a more systematic approach developed towards the accumulation of natural and man-made objects. In the 19th century, separate art galleries and museums of natural history emerged from the Wunderkammer tradition; later descendants include the science museum, the museum of ethnography, and (at the lower end of the scale) circus and carnival freak shows. This exhibition, Rooms of Wonder: from Wunderkammer to Museum, 1599-1899, traces the development of illustrated catalogues of cabinets of curiosities, drawing from a private collection, and from items lent by the American Antiquarian Society, the Getty Research Institute Library, and Harvard and Johns Hopkins Universities."



martes, 10 de abril de 2012

jueves, 22 de marzo de 2012

Decoración con pájaros

"La sala de Paleontología o de seres antediluvianos
está en el primer piso, al que se sube por una hermosa
escalera con barandilla de hierro forjado de labor
primorosa. Lo que más sorprende en esta sala es
el método riguroso con que han sido clasificados los restos fósiles".
DE UNA GUÍA DE PARÍS
"¡Jubiloso Funeral!
Y Keats y tantos otros, perdurando,
Mágicamente perdurando".
JOSÉ PAULO MOREIRA DE FONSECA
"La perfecta igualdad que reina entre los individuos
que componen las tribus fuerguinas retrasará mucho tiempo su civilización".
CHARLES R. DARWIN
Animales de floración
Concisa
Súbitos
Obscuras
Colas
- Rabo en argot-
golpeando el suelo
Llamándose entre sí

Alambres Vendas de loco
Trenes malditos cuyo itinerario no
Consta
Apenas un baile
Un vestido mojado

Agujero o vegetal

Ucello

Dentadura Mis

Animales
Inmediatamente cometidos

José María Álvarez, Museo de cera (1970-2002)

Imagen 1: Ilustración de John-James Audubon.
Imagen 2: Sala de Aves del Museo de Historia Natural, Smithsonian Institution, Washington.

martes, 15 de noviembre de 2011

El Louvre y sus visitantes



Durante más de treinta años y desde 1964 el fotógrafo, poeta y pianista Alécio de Andrade (Brasil, 1938-Francia, 2003) estuvo fotografiando el Museo del Louvre en sus numerosas visitas, captando más de 12.000 imágenes. En su mirada, definida por el blanco y negro, nunca faltaron las dosis de humor y la complicidad con un público que se apropia de los mitificados espacios expositivos con sus peculiares reacciones.
La muestra itinerante "El Louvre y sus visitantes", con una selección de ochenta y ocho obras, se ha podido contemplar recientemente en Casa de América de Madrid.


sábado, 29 de octubre de 2011

El carterista coleccionista


La colección de carteras bien ordenadas y clasificadas alfabéticamente de Aristide Filoselle o Celestino Panza, funcionario jubilado, en Las Aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio (Hergé, 1943). Conseguida en tan sólo tres meses.
Película: Las aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio (Steven Spielberg, 2011).
El personaje aparece en el minuto 1:49 del siguiente trailler... aunque no pueda admirarse su colección.

lunes, 3 de octubre de 2011

La Urraca

Llamaban de apodo a la mendiga - a quien por cierto, se le conocía muy bien que había tenido otra posición en otros días- la Urraca. Era debido el sobrenombre a que la buena mujer se traía para casa toda especie de objetos que encontraba en la calle. Como las urracas ladronas, cogía que lo que veía al alcance de sus uñas, sin más fin que ocultarlo en su nido. La Urraca - cuyo nombre verdadero era Rosario- no hubiera tomado de un cajón un céntimo; pertenecía a la innumerable hueste de descuideros de Madrid que juzga suyo cuanto cae a la vía pública. (...)
Nadie había penetrado jamás en la vivienda de la mendiga. Por lo mismo, la curiosidad de las vecinas era rauda, rabiosa. ¿Qué encerraba aquel misterioso curato tercero interior de la calle de las Herrerías? Y casi- al tener un pretexto para descorrer el velo del misterio- se alegraron, sin decirlo de lo que hubiese podido ocurrir. (...)
Lejos de encontrar, como pensaron, una especie de desván lleno de trastos en desorden, de inmundicias, hallaron tres habitaciones de pobre mobiliario, pero muy arregladas, barridas y sin señal de polvo. (...)
Centenares de cajitas de tabacos de esas pulcras cajitas cuya madera seca y sedosa conserva el aroma de los habanos que han contenido, servían a la Urraca para almacenar y guardar, con primoroso orden, su botín. Se supo después lo que las cajas contenían: como que hubo que tasarlo e inventariarlo. Unas encerraban guantes, doblados, delicadamente; otras, pedazos de encaje; otras, alfileres de todos tamaños y formas, horquillas de todos los metales, peines, jabones, pañuelos, algunos de ellos blasonado y enriquecido con puntos de aguja y Venecia... Había flores artificiales, objetos de cotillón, desorados y marchitos; portamonedas de plata, piel y cartón vil, devocionarios, libritos de memorias, peinas de estrás, agujas de sombreros, frascos de esencias y de medicinas. Había retratos, cartas de amor, letras sin cobrar y, en una cajita especial, billetes de Banco, una bonita suma. Más extrañó el contenido que encerraba un cofre de hierro: amén de ¡un collar de perlas!, alhajillas de menor valor, piedras sueltas, un reloj muy malo, dos o tres sortijas...
Prolijo en verdad sería el recuento del contenido de las cajas: recuérdese todo lo que puede hallarse en la calle, todo lo que diariamente se pierde en una populosa ciudad. (...)
Sí, esta era la clave; yo no podía dudarlo: la Urraca coleccionaba. ¿Qué? Todo; los objetos que nunca, dada su condición social, hubiese podido poseer, los objetos que a ningún fin podía aplicar; los objetos más heteróclitos, pero cuya busca, en la calle, constituían la ventura y la pasión de su ancianidad. Cazadora en la selva de la capital, de noche, a la luz de la pobre candileja, experimentaría emociones de intensidad violentísima al recontar y clasificar el botín. (...)
Y eché la última ojeada al cadáver de la mujer que fue feliz a su manera, que gozó emociones de refinada y estética intensidad...
Emilia Pardo Bazán, Coleccionista (1910)
Imagen: Joseph Cornell, Untitled (Penny Arcade Portrait of Lauren Bacall)1945-46. Collection Mr. and Mrs. E. A. Bergman, Chicago